Compota de piña con queso y miel

  • una piña entera de tamaño mediano
  • 200 grs de queso fresco cremoso
  • 150 grs de miel
  • 6 vainas de cardamomo
  • una copita de Jerez Amontillado
  • un puñado de hebras de azafrán
  • un puñado de pistachos pelados

En primer lugar, limpiar la piña “a lo vivo”, retirar los restos de corteza y la cortamos en seis gajos, a lo largo. Luego, eliminamos la parte central  y cortamos los gajos en dos.

A continuación, volcar el queso en un cuenco y agregamos dos cucharadas de miel. Batir hasta que queden bien integrados y dejamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

En una sartén grande colocamos los gajos de piña sin amontonar. Añadir las semillas de cardamomo ligeramente machacadas y las hebras de azafrán. Mojar con el Jerez y agregar el resto de miel. Arrimar a fuego suave y vamos sacudiendo la sartén para que todo se vaya trabando. Tapamos y cocer durante diez minutos.

Pasado este tiempo, destapar la sartén y damos un último hervor todo junto de modo que la piña tome color y quede bien caramelizada. Apartar del fuego, retirar el cardamomo y dejamos enfriar completamente.

En el mortero machacamos un poquito los pistachos y luego se tuestan en una sartén hasta dorar. Reservar hasta el momento de servir.

Para presentar el postre, cortar la piña escurrida en daditos o en rodajas finas y se colocan en el fondo de copas altas, de cristal transparente. Añadir algo de jugo y cubrir con unas cucharadas de crema de queso bien fría.

Justo antes de sacar a la mesa, adornar la crema con algunas gotas más del jugo de cocción de la piña y repartir por encima los pistachos tostados.

 

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