Gratinado de brécol y zanahorias

  • 2 piezas hermosas de brécol
  • 3 zanahorias grandes
  • 300 grs de champiñones pequeños
  • 2 dientes de ajo
  • 120 grs de queso rallado, tipo Emmental o Gruyère
  • 60 mls de leche fría
  • 2 cucharaditas de mostaza
  • 40 grs de harina de maíz
  • unas gotas de zumo de limón
  • una guindilla
  • unas semillas de alcaravea
  • nuez moscada
  • sal y pimienta negra molida
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • aceite de oliva

En primer lugar, limpiar los champiñones, los cortamos en cuatro, rociar con unas gotas de zumo de limón y reservamos. Despuntar y pelar las zanahorias y las cortamos en rodajas. Retirar la parte más dura de los tallos del brécol y lo separamos en ramilletes. Enjuagar y reservamos.

A continuación, cocemos las rodajas de zanahoria y el brécol al vapor, juntos o por separado. Cuando estén “al dente”, los pasamos a un escurridor y dejamos enfriar.

En unas gotas de aceite de oliva, rehogamos los champiñones con la guindilla, a fuego vivo hasta que suelten todo el agua y se sacan bien escurridos a una fuente, ligeramente engrasada, donde los mezclamos con el resto de verduras.

En un cuenco desleímos la harina de maíz con la mitad de la leche, bien fría y cuando ya no tengamos grumos, agregar la leche restante. Volcar en un cazo y arrimar a fuego suave. Mover constantemente hasta que comience a espesar.

Fuera del fuego, dejamos templar unos minutos y agregar la mostaza y  los dientes de ajo machacados. Añadir también las semillas de alcaravea, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta negra molida. Incorporar el queso rallado, mezclar y volcar sobre las verduras. Hornear a 225 grados durante veinticinco minutos, hasta quede bien dorado. Servir enseguida.

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