Pastel suave de piña

  • 12 rodajas de piña en su jugo
  • 6 guindas en almíbar
  • 3 huevos hermosos
  • 225 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 175 grs de harina
  • una cucharada de levadura
  • 220 grs de azúcar moreno
  • 4 cucharadas de jugo de piña
  • 4 cucharadas de azúcar y unas gotas de zumo de limón para el caramelo

En primer lugar, vamos precalentando el horno a 180 grados. Escurrir las rodajas de piña y las secamos con papel de cocina.

Luego, en un molde metálico redondo, calentamos el azúcar con unas gotas de zumo de limón para hacer el caramelo. Vamos moviendo el molde y cuando vaya tomando color, procuramos que quede bien extendido por las paredes y el fondo. Apartamos.

Cuando el caramelo se haya enfriado un poquito, colocar las rodajas de piña cubriendo el fondo, bien pegadas y en el hueco, colocamos media guinda con el corte hacia arriba.

En un cuenco, trabajamos la mantequilla con ayuda de varillas para que quede muy blanda. Incorporar el azúcar y continuamos batiendo hasta que quede muy cremoso.

A continuación, vamos añadiendo los huevos, uno a uno y sin dejar de mover. Agregar la harina tamizada con la levadura y, por último, el jugo de la piña. Mezclar despacio hasta integrar todo bien.

Por último, verter sobre las rodajas de piña, sacudiendo suavemente el molde para que penetre bien. Hornear durante cuarenta minutos aproximadamente y asegurarnos de que la masa ha cuajado antes de sacar del horno.

Dejamos enfriar un poquito y luego le damos la vuelta sobre una fuente. Servir templado y acompañar con unas cucharadas de nata semi-montada, sin nada de azúcar.

 

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