Truchas horneadas al vino blanco

  • 4 truchas medianas de ración
  • 150 grs de champiñones pequeñitos
  • 2 tomates de pera maduros
  • 4 chalotas
  • ralladura de piel de limón
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • unos tallos de cebollino fresco
  • unas ramitas de eneldo fresco
  • unas ramitas de tomillo
  • un vaso de vino blanco seco
  • un pellizco de azúcar
  • sal y pimienta negra recién molida

Una vez limpias de escamas, abrir las truchas y las evisceramos. Podemos dejarles la cabeza o no, según nos guste más. Enjuagar y frotar el interior cuidadosamente hasta que queden perfectamente limpias.

Luego, las dejamos en un escurridor y las secamos luego por dentro y por fuera con papel absorbente. Salpimentamos el interior y las colocamos en una fuente grande.

En un cuenco picamos muy menudos los tallos de cebollino y las ramitas de eneldo, incorporar el tomillo desmenuzado y mezclar con las dos cucharadas de mantequilla y la ralladura de piel de limón, trabajando con un tenedor hasta obtener una pasta. Precalentamos el horno a 200 grados.

Luego, pelar los tomates, retirar las semillas y cortamos en daditos que dejamos en un colador para que suelten el agua. Limpiar los champiñones, retirar la parte final del pie y los cortamos en láminas. Pelar las chalotas y las cortamos en tiras finas.

Con la mantequilla de hierbas pintamos el interior de las truchas. Alrededor repartimos los tomates, las chalotas y los champiñones y aderezar con una pizca de sal, pimienta y azúcar. Mojar con el vino blanco y tapar con papel de aluminio. Hornear durante veinticinco minutos.

Pasado este tiempo, comprobar la cocción del pescado y servir enseguida acompañando con unas patatas al vapor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.